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3 formas de controlar los regalos navideños sin pelearte con nadie

¿Otro pijama? ¿Juguetes que no le gustan a tus hijos? ¿Bisutería que no te vas a poner jamás y no puedes devolver? La Navidad está llena de regalos bienintencionados que terminan por ser un quebradero de cabeza… y un gasto absurdo de tiempo, dinero y recursos naturales. ¿No sería mucho más lógico que nos coordinásemos para que todos los regalos sean útiles?

 

Qué bonita es la Navidad, qué bonito es regalar, qué bonito es que te regalen.

Sin embargo, muchas veces se nos queda una cara de poker que ni te cuento cuando vemos según qué regalos. Y ni te cuento con los regalos de los niños.

Por eso, hoy quiero presentarte 3 estrategias que puedes empezar a negociar ya mismo con tu familia y amigos para que todos los regalos se hagan en tu entorno sean útiles y aprovechables. ¡Y encima, que nadie se enfade!!

¿Te gustaría conocerlas?? ¡Allá vamos!!!

#1 El amigo invisible

Este juego tiene más años que el sol, y tiene una utilidad maravillosa.

Por si no lo conoces, se trata de sortear a quién le regala cada uno dentro de un grupo, normalmente con un presupuesto igual para todos. Es muy habitual en empresas y grupos de amigos, ya que permite hacer un único regalo y que todo el mundo tenga el suyo. Ahorramos tiempo y dinero, y nos aseguramos recibir un regalo de un valor parecido.

En las familias, no sé por qué, no se estila tanto. Te recomiendo que lo pruebes en la tuya. Si vivís cerca, es la excusa perfecta para reuniros antes de Navidad y veros un poquito más. Escribid cada uno vuestro nombre en un papel y cada uno que coja un papel al azar, cuidando siempre de que a nadie le salga su propio nombre (si es así, se repite el sorteo). También hay aplicaciones móviles que te pueden servir si lo de reuniros no resulta viable (o no os apetece…).

Una variante del juego establece que, hasta que se da el regalo, hay que hacer un caso especial a la persona que te ha tocado: interesarte por él o ella, ser más amable de lo normal… La idea es que cada uno ya se huela quién le regala, así que los más competitivos serán super amables con todo el mundo para confundir. ¡Bienvenido sea el juego!!!

#2 Presupuesto / Efectivo

La idea es la misma, pero la vamos a aplicar de forma diferente según se trate de adultos o niños.

Niños

Los padres suelen tener problemas a la hora de controlar y repartir los regalos que se le hacen a sus hijos. Una muy buena forma de hacerlo es pedirle a cada familiar o amigo que quiere regalar algo a tu hijo que te diga si tiene ya alguna idea para el regalo.

Es muy importante que te dirijas a ellos desde la total confianza, sin esperar nada y dejándoles claro que no pretendes controlar, sino optimizar y ayudar.

Si ya han elegido su regalo, pídeles que te digan cuál es, para evaluar si es un regalo que quieres para tus hijos. Deben entender que los responsables de la educación de los niños sois los padres y, por tanto, elegís qué regalos deben recibir y cuáles no. Siempre coméntalo desde el respeto y el agradecimiento profundo y sincero. Ya verás cómo la otra persona lo entiende.

Si no han elegido aún el regalo (o el que han elegido no te parece adecuado), es el momento de plantearles la posibilidad de trabajar con un presupuesto. Es decir, recopilar todo el dinero de todas las personas que desean regalar algo a tu hijo y comprar lo que el presupuesto final permita.

La idea es que todos los familiares os den el dinero a los padres y vosotros os encarguéis de comprar todos los regalos directamente. De esta forma, no tendréis que coordinar las compras de los demás ni hacer complicados números para que todo el mundo pueda comprar un regalo acorde a su presupuesto.

Un ejemplo:

La abuela quiere gastarse 20 euros, el tío, 30 y la prima, 40.

El niño quiere una cocina que vale 70 y un tren de madera que vale 10.

Sin el presupuesto, el niño tendría el tren (se lo compra la abuela) pero el tío y la prima le regalarían cosas que no quiere, y se quedaría sin la cocina.

Con el presupuesto, entre todos podrían comprarle la cocina y el tren, y se quedarían 10 euros libres para comprarle más adelante ropa, material escolar…

Y como el regalo «se lo han traído los Reyes» y, por tanto, no hay que agradecérselo a nadie en concreto, ¡todos contentos!

Adultos

¿Por qué escalabacinarnos la cabeza pensando en el regalo perfecto si podemos regalar efectivo metidito en un sobre mono y navideño? Todos sabemos que es lo que mejor nos viene, porque podemos destinarlo a lo que queramos, desde un viaje hasta un curso pasando por un jersey o una crema para la cara.

Si te da sarpullido regalar efectivo, opta por un cheque regalo de una tienda o marca que sepas que le gusta a esa persona. ¿No sabes qué le gusta? ¡Regala efectivo! De verdad, da mucha alegría y mucha sensación de abundancia. No tiene nada de malo. Y sí, cualquier cantidad es bienvenida. Mucho más que un regalo físico que no se va a aprovechar. Piénsalo.

#3 Lista de deseos

Se puede complementar perfectamente con las dos estrategias anteriores para hacerlas redondas.

La idea es que cada persona de la familia o grupo de amigos haga una lista de deseos y la comparta con el resto. De esta forma, el amigo invisible acertará sí o sí, y el presupuesto será mucho más fácil de gestionar.

Los niños ya lo hacen con su carta a los Reyes Magos. ¿Por qué no vamos a hacerlo los adultos?

Te sugiero que hagas una lista en Google Keep (o en cualquier soporte que puedas compartir, como una foto a una lista que hayas escrito a mano) de todas aquellas cosas que te vendrían genial o te harían mucha ilusión. Si solo se encuentran en un sitio (imagina, por ejemplo, un curso online), adjunta el enlace para que no haya confusiones.

Te sugiero que, si no lo habéis hecho nunca en tu familia o en el grupo de amigos, escribas en el grupo de WhatsApp (porque lo tienes y lo sabes) planteando la posibilidad. Te hago una sugerencia de texto que podrías escribir. Hazlo tuyo:

¡Hola a todos!! Ya se acerca la Navidad y estoy deseando veros y ponernos hasta arriba de turrón!!! Como sé que vamos a intercambiar regalos, quería pediros que me digáis qué os gustaría que os regalaran, porque ya sabéis que me importa mucho el medioambiente, y no quisiera regalaros algo que no necesitéis y que luego se quede en un armario. ¡Espero vuestras listas de deseos!! Aquí tenéis la mía. Si tenéis cualquier duda, preguntadme!! Y si no queréis (o no podéis) regalarme nada material, me parece perfecto, porque el mayor regalo siempre es pasar tiempo con todos vosotros. Os quiero. Un abrazo enorme.

Vale, esto es para familias amorosas y que se llevan bien, pero… ¿y si llevarse bien empezara por gestos como este?? No sé, pruébalo. Eso sí, que te salga del corazón (si no, se  nota).

Espero que estas 3 estrategias te sirvan para tener unas navidades llenas de regalos útiles y sostenibles, y libres de quebraderos de cabeza, enfados y malos rollos.


Por último, quisiera hacer una reflexión sobre los regalos en general:

Hacer regalos es tan maravilloso como recibirlos. De hecho, mucha gente cree que haciendo un regalo la van a querer más (ocurre mucho con los abuelos). Esta es una creencia que tiene su origen en la escasez que han vivido generaciones y generaciones, y que, combinada con la disponibilidad de chuminadas, resulta insostenible y a veces odiosa, además de inefectiva.

Así que tengo un mensaje para todas las partes implicadas:

Madre, padre, abuel@, tí@, prim@, etc.:

si eres de l@s que hace regalos para que te quieran más, deja de hacer regalos materiales y quiere desde lo profundo de tu corazón: ayuda, alienta, enseña, escucha. ¿Ya lo haces? ¡No necesitas regalar nada para que te quieran!! ¡Ya te quieren!!! Date tú el regalo de verlo.

Madres y padres de hijos mimados por otros:

Sed agradecidos con los que regalan cosas a vuestros hijos, y comprended por qué lo hacen. Explicadles desde el amor y el agradecimiento profundo por qué sería mejor que cambiasen su forma de actuar. Y lo harán.

Niños y demás receptores de regalos:

Agradeced desde lo más profundo del corazón cada regalo que recibáis, desde un regalo enorme y carísimo hasta una sonrisa llena de amor. Daos cuenta de que lo tangible es genial solo si tiene una utilidad, y que, aunque os hayan enseñado que el amor se mide en volumen, vosotros sabéis más que de sobra que el amor no se puede tocar, pero sí sentir. Haced saber a los que os hacen regalos que valoráis y agradecéis su esfuerzo, pero que preferís que os hagan regalos materiales solo cuando saben que os van a resultar útiles de verdad, y no solo para que os haga ilusión el hecho de recibir algo. Les recibís a ellos, y eso es lo que más ilusión os hace. Que lo sé yo.

Ea, pues ya he llorado.


Gracias, equilibrista, por haber llegado hasta aquí.

Si crees que puedo ayudarte a ti o a alguien que conoces, escríbeme a hola@baransuorden.com y cuéntame!! Estaré encantada de escucharte y trazar un plan de acción contigo.

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Gritona, optimista y dicharachera. Mi tema de conversación preferido son los viajes, mejor cuanto más lejos y más baratos. Adoro ir al cine, pero voy poco (snif). Me pierden los gatos. Siempre tengo un nuevo proyecto, viaje o cambio de decoración en la cabeza. ¿Me sigues el ritmo?

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