Sueño con un mundo libre de estrés

Sí, ya sé que es mucho pedir, pero ¿no sería maravilloso?

Imagínatelo:

  • despertarte por la mañana habiendo dormido genial, sin tener que pensar qué hacer porque ya lo sabes y ya lo tienes todo listo
  • disfrutar de un desayuno tranquilo 
  • saber que los niños se preparan solos lo que necesitan para ir al colegio 
  • check
    ir a trabajar con tiempo de sobra
  • check
    aprovechar al máximo el tiempo en el trabajo y llegar siempre a los plazos marcados
  • check
    tener tiempo para disfrutar de tus aficiones
  • check
    y volver a casa teniendo la cena preparada

¿Te parece un sueño inalcanzable?

Pues te aseguro que es posible, y mucho más fácil de lo que crees.

Un desayuno tranquilo es la mejor forma de empezar el día

Conozco el poder de la organización porque lo he vivido en primera persona.

¡Hola!

Soy Marta, alias baransu, organizadora profesional.

Y no, no soy ordenada ni organizada por naturaleza.

De hecho, soy bastante desastre. 

Pero como detesto la sensación de ir siempre estresada y a salto de mata, busco fórmulas para ser ordenada y organizada, y que así el día a día sea más fácil

Y las quiero compartir contigo.

Porque cuando organizas tu vida, todo se vuelve más sencillo. Te lo digo yo.

Fíjate, siempre me había parecido que esto del orden y de la organización era algo rígido, encorsetado, aburrido; y veía a la gente organizada como esclavos de su propio sistema, sin capacidad de improvisación y estresados por tenerlo todo bajo control.

Pobre gente tan organizada, que no puede improvisar. Se les pasa la vida.

—Yo, hace unos años

La magia del orden

Pero un día, de la mano de Marie Kondo y su libro La magia del orden, empecé a sentir ese orden del que no eres esclavo, sino que está a tu servicio.

El orden que te hace la vida más fácil.

El orden que te permite improvisar sin tener que lamentarlo al día siguiente.

La filosofía oriental que encierra el método KonMari me hizo darme cuenta de cuánto hemos desaprendido los occidentales.

Hemos perdido la capacidad de percibir la energía que nos rodea, de entender a nuestro cuerpo o de manejar nuestras emociones (seguro que habrá gente que te diga que «todo eso son gilipolleces». Ea, pobretes).

Los japoneses (los orientales en general), sin embargo, tienen el Feng Shui y otras disciplinas energéticas totalmente integradas en su día a día.

Su cultura está mucho más conectada con la Naturaleza y comprenden mejor la relación entre nuestras acciones, hasta las más simples, y nuestras emociones y pensamientos.

Procuran encontrar el equilibrio.

Por eso soy baransu (equilibrio en japonés), porque me encantaría traer 
ese poquito de Japón, de Oriente, a nuestro Occidente desorientado.

¿Lo has pensado? Nuestra vida está formada por varios ámbitos: familia, amigos, pareja, dinero, trabajo, ocio, descanso, salud…

Eso que llamamos felicidad no es más que el estado que se alcanza cuando todos estos aspectos están equilibrados.

El equilibrio que se alcanza cuando todo encaja.

Después de leer el libro de Marie Kondo, y de poner mi casa un poco patas arriba, me di cuenta de que el estilo de vida que siempre había querido estaba ante mis ojos, y no era una cuestión de dinero (en absoluto), sino de introspección.

La clave para organizarnos bien está en conocernos, en saber qué nos hace felices y qué buscamos en la vida (y qué no).

No, no es fácil.

Pero hay una forma de conocernos (pero que muy bien) y, a la vez, avanzar hacia una vida más tranquila: analizar nuestras pertenencias.

Lo que tenemos en nuestra casa habla de nosotros: los cuadros, los muebles, los libros que hay en nuestras estanterías y, sobre todo, lo que guardamos en el trastero y en los altillos.

Nuestras pertenencias hablan de nuestros miedos, de nuestras inseguridades,
pero también de nuestras ilusiones, de nuestros deseos.

Después de una sesión de organización, nuestros espacios transmiten paz.

Están mucho más bonitos, ordenados, armónicos.

Te das cuenta de que es una organización para siempre, porque todo está dispuesto de forma que no tengas que buscar nada: todo está a la vista y a mano.

Pero lo más maravilloso al terminar este proceso es cómo te sientes tú:

  • liberada
  • aliviada
  • animada
  • check
    motivada
  • check
    poderosa
Tú después de organizar

Compramos objetos para que nos hagan la vida más fácil, más cómoda, pero acaban convirtiéndose en una carga.

Me imagino un mundo en el que todos tengamos lo que necesitamos para vivir cómodamente, respetando el medio ambiente, teniendo una relación sana con quienes nos rodean, con un trabajo que nos apasiona y disfrutando de la vida a cada segundo.

¿Y si todo eso pudiera empezar por organizar tu casa?

¿Quieres conocerme un poco más?

  • Nací en Alicante (España), pero soy hija de jienense y madrileña.
  • Soy Libra. Llevo el equilibrio en mis genes.
  • Siempre he tenido muy cerca a mis abuelos, y uso muchas expresiones viejunas.
  • Tengo los mejores amigos del mundo. Y punto.
  • Hablo por teléfono con mi hermana casi todos los días. Sobre una hora cada vez. Tenemos un carrete que no se pué aguantar.
  • Sigo con mi primer novio.
  • Aunque escucho todo tipo de música, mi preferida es el Remember de los 90. Me pone las pilas cosa mala.
  • No podría vivir en una ciudad sin mar.
  • Hago yoga todos los días y, cuando necesito centrarme, medito. No falla.
  • Tengo dos gatos: Max y Pepe. Son mis bebés y los quiero con locura.
  • Estudié Traducción e Interpretación, y tuve (junto a mi socia Cris) una agencia de traducción durante más de 3 años. Magnolia Solutions. No puedo estar más agradecida por esta experiencia.
  • Además de castellano, hablo catalán, inglés, francés, alemán, chapurreo el italiano y estoy aprendiendo griego. Είμαι καλάευχαριστώ.
  • También estudié programación, y trabajé como programadora COBOL en una empresa multinacional.
  • No puedo vivir sin viajar. Es como una droga. No hay nada que me haga más feliz.
  • No sé lo que me deparará el futuro. Y no me importa.